Abandonar un gato y no saber si se es cruel o si
abandonar causa verdadera dicha en algún momento. Hablo de irse constantemente. Ser una presencia
intermitente y despojarse de la serena estancia del gato amable.
Quiero decir, no terminar de escribir ni una lista de abandonos es lo más
sincero y coherente, como aceptar lo incompleto sin dejar de ser uno. Te
preguntarás cómo. Yo digo, aceptar lo vital de lo efímero y luego abandonar. Abandonar
un gato.
No hay comentarios:
Publicar un comentario