martes, 25 de octubre de 2016

Abandonar un gato, por ejemplo

Abandonar un gato y no saber si se es cruel o si abandonar causa verdadera dicha en algún momento. Hablo de  irse constantemente. Ser una presencia intermitente y despojarse de la serena estancia del gato amable. Quiero decir, no terminar de escribir ni una lista de abandonos es lo más sincero y coherente, como aceptar lo incompleto sin dejar de ser uno. Te preguntarás cómo. Yo digo, aceptar lo vital de lo efímero y luego abandonar. Abandonar un gato.

No hay comentarios:

Publicar un comentario