miércoles, 9 de marzo de 2016
Bitácora
Cuatro de la mañana, un árbol va a romper mi venta, caerá sobre mi cabeza, van a salirse mis ideas nómadas, mis recuerdos espejos y mis palabras tierra.
lunes, 29 de febrero de 2016
Querido diario, hoy se me hizo tarde para mis dos primeras clases, me machuqué terriblemente un dedo en la puerta de mi casa y leí noticias del mundo espantosas. Tengo sueño, quizás porque anoche soñé con un orgasmo interrumpido. Hacia el final del día me he puesto a escribir cosas que en realidad no importan. ¿Escuchas, diario? Cosas que en realidad no importan, salvo a tu estómago insaciable. Toma. Toma. Quiero hacer una sola cosa productiva hoy, ser sincera con alguien. Dime una cosa, diario. Dime, ¿alguna vez has besado a nadie? Porque te tomo y te acerco a mis labios, pero no respondes, no hay impulso. ¿Soy yo quien no te provoca lo suficiente? Te escribo y con cada palabra se va una prenda. Me voy quedando expuesta, para que valores, diario, y dulcifiques un poco esta miseria.
martes, 16 de febrero de 2016
Distanciamiento
("todo un nuevo subsuelo emocional, al que llamaré «intensidades»", Fredric Jameson)
Desde que me bloqueaste de Facebook invierto más tiempo estando desnuda frente
a la videocámara de mi ipad. Sabes que no voy a
mi caja de minúsculos mensajes doce veces por hora, ni me autoconsuelo
descendiendo por tu muro, lenta, gozosa y táctil, para convencerme de que te conozco
profundamente.
Estoy desnuda como frente a un espejo y grabo sin filtro esta visión gestáltica.
Selecciono las imágenes que me gustaría enviarte a tu mail más tarde.
Anoche creí escuchar a Lispector:
Estoy desnuda como frente a un espejo y grabo sin filtro esta visión gestáltica.
Selecciono las imágenes que me gustaría enviarte a tu mail más tarde.
Anoche creí escuchar a Lispector:
"soy mi pierna, soy mis cabellos, soy el fragmento de luz más blanca en
el revoque de la pared-, soy cada pedazo infernal de mí"
Anoche creí escuchar a Peri Rossi:
"las mujeres rebeldes son aquellas que no quieren ser la fantasía de nadie,
que quieren ser su propia fantasía"
Abro la carpeta de imágenes y quedo arrobada por tres de ellas.
"y yo no tengo una posición fija sobre si realmente la mujer
alguna vez tiene otra fantasía que no sea ella misma."
Hago de mí mi propio wallpaper. Me auto-capturo y digitalizo este deseo de que no llegues a conseguirme nunca de nuevo.
miércoles, 10 de febrero de 2016
Duloxetina 60 mg
Me acostumbré a mi tristeza como en temporada de lluvia uno se acostumbra a una sombrilla y poco a poco me pareció tan familiar que comencé a confundirla con el rumor de mi caminar por los pasillos; mi tristeza desfiguró mis recuerdos, y los aeropuertos vacíos comenzaron de pronto a ser la misma litera donde nuestros cuerpos, el tuyo, el mío, prefirieron dormir una noche sin tocarse; mi tristeza estuvo en cada sonido, y noté después, mi tristeza fueron todas las voces que junto a mi padre habían de pronto envejecido; se hubiera dicho que por las mañanas mi tristeza lucía tan dolorosamente bella y algunas veces mi tristeza se sintió tan bien que me hizo cerrar los ojos debajo de la regadera hasta desapercibir mi llanto; en mi cuerpo mi tristeza se acumulaba cada tarde con el pesado sueño, me obligó al sueño cada tarde y me arrastró a divanes fríos en un consultorios todavía más fríos; mi tristeza fue, para algunos, un error bioquímico, una carencia de sustancias, un mal funcionamiento; para otros mi tristeza no fue más que una conducta errática, una situación vulnerable o de provecho; para mí mi tristeza fue, por destellos, una súbita rabia y las más de las veces tan sólo un extravío con que caminé bajo el sol de medio día; mi tristeza
con dos pesos y un encendedor en el bolsillo
sentir en la nuca y las palmas de las manos la sed
y por la noche esa oscura arritmia por la marihuana
dejarse caer en una palabra
tan fácil a la vez
como sonreír a tus amigos
la tristeza es tan fácil
como otorgar besos en la puerta de algún taxi
o como ver el mundo a través de una ventana cerrada
llorar frente a mil girasoles sacudidos por la lluvia
y recordar cuando tu niñera perdió el habla
resignificar los primeros momentos melancólicos de la infancia
miércoles, 27 de enero de 2016
A propósito de Coyoacán y Rashomon
me pregunto qué ha sido primero. me digo hoy por la tarde ¿la luz del sol a través de los follajes o el cine?
o no que hay imágenes cuyas génesis parecieran estar en la pantalla
o no que hay imágenes cuyas génesis parecieran estar en la pantalla
sábado, 9 de enero de 2016
J. M.
En la habitación contigua duerme
un hombre que sin dudar me daría
un hombre que sin dudar me daría
el único par de guantes que él tiene
incluso con los ocho grados de allá afuera
porque le incomodan mis falanges
inusualmente frías.
Quiero nombrar aquí a un hombre
que no posa la insoportable culpa
sobre los hombros de esta mujer
que desmaya misteriosamente
en la regadera.
que desmaya misteriosamente
en la regadera.
El hombre misericordioso no especula,
se limita a amar genuinamente
se limita a amar genuinamente
y en el silencio de la entrega
besa con pulcritud mi frente.
¿Por qué aseguras que le miento a este hombre
que me comparte de su cena?
Él sabe las cosas-mentira del mundo
y nada a él podría ocultarle,
ni si quiera en el silencio incómodo
ni si quiera en el silencio incómodo
de nuestro automóvil atravesando la autopista.
Del pasado de este hombre
tengo presente la lluvia
sobre y debajo de un techo de bajo espesor,
por eso
a los siete años comprendí
por qué él amaba
"Have you ever see the rain?"
y gracias a él sé
lo que es llorar y sonreír al mismo tiempo.
A pesar de todo,
Mi Padre
es capaz de sentir la dicha
algunas tardes
y me heredó su sonrisa,
y todo el miedo.
Es curioso,
Éste es el hombre de mi vida,
no me molesta que ame,
no me molesta que ría,
y no me molesta que, lo sé,
sienta en minúsculas porciones
ira.
A todos los hombres que conozco les digo
mientras desnudos duermen
a mi lado,
irremediablemente solitarios:
Mi Padre sublimó todo el dolor
del pasado
para entregármelo
convertido en el trozo de pan más suave y más dulce.
miércoles, 6 de enero de 2016
Instantáneas
Aquí
Un sueño de tres horas, y un suelo como de mentira,
entre semillas y condones.
Un absurdo instalado
entre las piernas de un cielo desnudo
pero triste.
El logro que implica no explicar la saliva,
los orgasmos, ni los silencios; creer que eso es
realmente un logro,
un puente.
Un jueves,
títulos de libros en delgados muebles,
como cartografía de una memoria.
Apuntes de una obsesión, una proyección y un símbolo
sobre un cuello.
En blanco y negro un par de metastásicos miedos.
Un juego de dardos con fuego
entre dos felices ebrios.
Aquí,
Sus gruesos muslos y todo
el deseo de septiembre.
Noventa noches repetidas.
Todo tú aquí en este instante imposible, porque este álbum se trata de un nombre, y de un hombre que vino a ser todos los rostros del ausente. Es
la contradicción que responde y se revela a lo que ya permanecerá inmutable.
Un sueño de tres horas, y un suelo como de mentira,
entre semillas y condones.
Un absurdo instalado
entre las piernas de un cielo desnudo
pero triste.
El logro que implica no explicar la saliva,
los orgasmos, ni los silencios; creer que eso es
realmente un logro,
un puente.
Un jueves,
títulos de libros en delgados muebles,
como cartografía de una memoria.
Apuntes de una obsesión, una proyección y un símbolo
sobre un cuello.
En blanco y negro un par de metastásicos miedos.
Un juego de dardos con fuego
entre dos felices ebrios.
Aquí,
Sus gruesos muslos y todo
el deseo de septiembre.
Noventa noches repetidas.
Todo tú aquí en este instante imposible, porque este álbum se trata de un nombre, y de un hombre que vino a ser todos los rostros del ausente. Es
la contradicción que responde y se revela a lo que ya permanecerá inmutable.
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