Hoy he decidido hacer una entrada a este blog un poco diferente. Usualmente vengo a escribir acerca de mí y, bueno, quizás esa característica se mantiene esta ocasión, aunque ahora lo hago a través de una nueva expresión. Desde hace algunos meses asisto a un curso introductorio a la historia del cine, lo cual ha causado en mi vida cotidiana un gran impacto. La verdad es que mi acercamiento al cine había sido mínimo, de verdad mínimo, pero al conocer un poquito más acerca de la complejidad de su composición, su repercusión en nuestra cultura, en nuestra manera de apreciar el mundo, el tiempo, el color, el movimiento, el lenguaje, me siento algo fascinada, como si estuviera aprendiendo un nuevo idioma y como si una realidad se comenzará a ver más nítida, más seductora. (Todo esto para justificar por qué esta ocasión vengo a hablar de una película g-nial. )
Actualmente se exhibe en la Cineteca Nacional, como parte del 35 Foro Internacional , Príncipe, escrita y dirigida por Sam de Jong (quien por cierto es un bombón, miren). Es una película filmada, la mayor parte del tiempo, en espacios abiertos y lo que la vuelve interesante es que a pesar de eso no hay "extras", es decir, todos las personas que aparecen en la película son personajes dentro de la trama, y que a lo mucho serán quince. En mi opinión, esta característica ayuda a que el espectador se concentre mucho más en la historia y se entregue a la situación que se presenta. Hay momentos que son de mucha tensión y en donde las únicas opciones para actuar se ciñen a los recursos que el director ha mostrado, que a pesar de ser muy pocos son totalmente suficientes: una casa, quince personajes, uno de ellos increíblemente demente , un barrio solitario, el verano, un automóvil súper lujoso, una corona.
Otro aspecto que considero excepcional en esta película es el soundtrack y el diálogo que éste tiene, como un ritmo más que como una letra, con las emociones que se buscan proyectar. Esto me cuesta un poco de trabajo explicarlo. ¿Alguna vez han comido algo como pollo con alguna fruta o una carne con salsa dulce al tiempo que condimentada? Lo que quiero expresar es la combinación de emociones que provoca el soundtrack, pues por una parte se percibe un sentimiento propio de la historia narrada, y por otro, con igual fuerza pero sin opacar, se percibe el feeling de la música y todo esto provoca algo parecido a la explosión de sabor de un buen platillo gourmet. A su vez, el manejo de la iluminación en algunas secuencias intensifica una percepción "irreal" de las cosas, pese a que se trata de una historia que crudamente podría ser real. De tal manera que es una explosión, o una especie de polífonia, si tal concepto pudiera aplicarse a una película, no sólo a su historia sino a todo lo que la compone, la que Príncipe nos revela.
Sé que este comentario ha estado un poco "mñe", en parte porque soy muy nueva dando mi opinión acerca de una película y quizás podría hacerlo mucho mejor si sólo hablara de la narración, pero ese no ha sido ese mi objetivo porque la historia sólo es una pequeña parte de un buen filme, como este. Respecto al guión no podría decir mucho, creo que es algo que pasa a segundo plano. Algo notable también es el cuidado del vestuario, hay momentos en que éste revela la atención de un especialista en "moda juvenil contemporánea" (hasta parece alguna escena de i-D), sin abandonar la naturalidad y frescura de los personajes. En fin, se podría decir mucho.
De verdad me gustaría que estas líneas pudieran influir en algo para motivarlos a que, si tienen la oportunidad, vayan a verla. Esta tarde hice, en total, casi cinco horas de trayecto (ida y vuelta) y es cierto que pasé mucho calor en el metro, me fumé muchos malos olores, soporté el tráfico y el hambre, pero si me dijeran que lo repitiera sólo por volver a verla estoy segura de que lo haría, porque la experiencia de ver Príncipe lo vale. Aquí pueden ver la programación.
Es Fascinante, vale la pena verla, y me encanto el soundtrack, sabes de quien es la musica?
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