Quiero hablar de las noches que hemos pasado juntos, porque sé que tú también las contaste, porque dijiste una mañana que sólo nos habíamos visto seis veces y acertaste el número.
Quiero describir la manera que adopta tu boca, es más bien una mueca, cuando estás caliente y me ves y no me ves realmente, lo sé. Porque tu boca la mueves de una manera inconsciente y te muerdes el labio inferior, y yo me acerco y no me acerco realmente.
Quiero decirte pero no he sabido cómo que cuando vuelvas de nueva york quisiera que hiciéramos el amor en el baño de aquel bar donde los lunes a media noche ponen a dragon ball z.
Quiero decirte que la segunda vez que tuvimos sexo debió ser la primera y la primera la segunda. Que yo sí perdí la cuenta pero que recuerdo verte tendido boca abajo desnudo, y las lucecitas amarillas que llegaban desde tu balcón treparon desde tus talones hasta la pared húmeda y acolchada de mis pensamientos. Que escribí un poema en mi cabeza mientras esperaba que estuvieras despierto, un domingo por la mañana. Quisiera que se fusionaran las frases 'coger-tener sexo-hacer el amor', preparar un budín con ellas, poner arándanos y fruta seca encima y decir que eso es lo que nosotros hacemos desde que nos conocemos.
A veces quisiera golpear con las manos abiertas tu pecho, desesperadamente.
A veces quisera soplar suavecito sobre tus pestañas y ver cómo te despiertas. Quisiera verte otra vez con esa toalla café que tú tienes, al rededor de tu cintura, e interiormente convencerme de que eres un centauro, aunque tú no lo creas. Otra vez quiero que pongas tu mano en mi entrepierna en la oscuridad de un taxi.
Luego quiero irme muy lejos durante tres meses y ver qué pasa. Hacernos un poquito de justicia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario